Publicado en ElConfidencial.com. La caída de los tipos de interés y las menores deudas están teniendo un efecto cada vez mayor en el consumo privado. No en vano, el ahorro de los gastos financieros se estima en unos 28.000 millones

22.07.2015 00:00

La caída de tipos y las menores deudas meten en el bolsillo de los hogares 28.000 millones.

 

El intenso descenso de los tipos de interés -el Euribor a un año se ha hundidohasta el 0,16%- y, sobre todo, el proceso de desendeudamiento de los hogares españoles están provocando efectos formidables sobre la renta disponible de las familias. Hasta el extremo de que nunca antes, desde que existen series históricas, los hogares españoles han pagado menos gastos financieros. En concreto, el servicio de su deuda supone en estos momentos el 1,8% de su renta disponible.

Para hacerse una idea de lo que representa esta proporción hay que tener en cuenta que en 2008, al comenzar la crisis, los gastos financieros representaban el 5,8% de su renta disponible, lo que significa que en media docena de años la carga de tipos de interés se ha reducido hasta casi la tercera parte. Expresado en términos más concretos, esto significa que si al comenzar la crisis las familias destinaban en torno a 42.000 millones de euros cada año para pagar sus deudas, hoy apenas tienen que dedicar algo más de 14.000 millones de euros. Por lo tanto, unos 28.000 millones menos que, en su mayor parte, van al consumo.

La causa, como se ha dicho, tiene que ver con el desplome de los tipos de interés tras la barra libre del Banco Central Europeo (BCE), pero también a que la banca, en los años más duros de la crisis, cerró el grifo del crédito, lo que obligó a muchas familias a no poder endeudarse. En paralelo, las familias que tenían créditos vivos tuvieron que seguir amortizándolos, lo que explica que ahora el dinero destinado a gastos financieros sea el menor de las series históricas.

Según el servicio de estudios de la Caixa, este “considerable esfuerzo de desapalancamiento” se ha traducido en que los hogares españoles han reducido su endeudamiento en nada menos que 13 puntos del PIB (unos 130.000 millones de euros) desde 2008.

Un informe reciente de Europe G, un grupo de opinióndirigido por el economista Antoni Castells, alcanza las mismas conclusiones. Según ese informe, uno de los principales determinantes del aumento del consumo privado (además de la creación de empleo, el desplome de los precios del petróleo o la rebaja fiscal) tiene que ver, precisamente, con la reducción de los costes financieros. El Banco de España, de hecho, estima que este año el consumo privado crecerá un 3,4% impulsado por los ahorros financieros, en línea con lo que avanzará el PIB.

El desplome de la carga financiera, como sugiere la Caixa, tiene, sin embargo, riesgos. En particular, por el hecho de que en algún momento (todavía lejano) los tipos de interés vuelvan a subir y, en paralelo, también el endeudamiento de las familias, en coherencia con el hecho de que los bancos conceden más créditos al aumentar la liquidez el BCE. Incluso con tipos reales negativos.

Ante este escenario, el servicio de estudios de la Caixa ha echado cuentas. Y su conclusión es que no cabe esperar un dramático empeoramiento de la posición financiera de las familias. Incluso, aunque se produzca un significativo aumento de los tipos de interés. Por lo tanto, ante un escenario adverso, la posición patrimonial de los hogares seguiría siendo sostenible.

Dos escenarios

Según la Caixa, en uno de los escenarios menos benévolos, en el que los tipos de interés se incrementan en 150 puntos básicos (1,5 puntos porcentuales) respecto del escenario base, lo que equivale a una subida similar a la acaecida entre junio de 2010 y octubre de 2011, cuando se inició la crisis de deuda soberana en la eurozona, el coste medio de la deuda se situaría en el 2,8% y los gastos financieros representarían también el 2,8% de la renta bruta disponible. Ambos porcentajes, sostienen los economistas de la entidad financiera, se sitúan “en línea con el promedio histórico”. Lo que significa que esa subida del precio del dinero sería asumible por la economía española.

La Caixa, sin embargo, esboza un escenario más duro a modo de ejemplo. En esta segunda hipótesis, considera que los tipos de interés se incrementan en300 puntos básicos respecto del escenario base. En ese supuesto, el coste medio de la deuda se elevaría hasta el 4,2%, un nivel similar al que existía en 2008, cuando las familias (también las empresas) estaban fuertemente endeudadas. La carga financiera, sin embargo, se situaría en el 3,5% de la renta bruta disponible, una cifra “elevada”, aseguran los economistas de la Caixa, pero “sensiblemente” por debajo del máximo alcanzado en 2008, gracias al menor nivel de deuda actual.

No hay que olvidar que, con datos hasta el primer cuatrimestre, el coste de los créditos para la adquisición de vivienda disminuyó hasta el 2,5% y el de los destinados al consumo y otros fines lo hizo hasta el 6,4%, según el Banco de España. De ahí que el banco central considere que la ratio endeudamiento en relación con la renta bruta disponible (RBD) “habría seguido reduciéndose debido a la disminución de la deuda y al ascenso de las rentas”.